Tan cruda es la realidad que no te imaginas en que pais vivimos. Sin irme más lejos que la esquina de mi calle, miro al reloj, las diez y veinte, entrados ya en todo septiembre el día ya es más bien oscuro. Conozco muy bien la zona, paso casi todos los días. No es el gettho, simplemente es un lugar como otro cualquiera. De fondo ruido de coches, está más o menos transitada. Justo delante de mi un restaurante de "comida árabe", nunca entré, pero por el nombre (Doner Kebaab) tiene toda la pinta, desde fuera se observa que hay buen ambiente, tampoco es muy tarde, y todavía la gente sale a pasear. A mi izquierda, tres cubos de la basura que está todavía sin recoger, a su lado, un hombre de unos 60 años, con un bastón, de buena presencia, rebuscando en ellos como si su vida dependiese de ello. Me quedé un par de segundos mirándolo, no entendía muy bien la situación, el hombre se ayudaba del bastón para apartar la basura, en un principio pensé que igual había perdido algo. El hombre en cuanto me vio, siguió buscando un momento más hasta que terminó, cerró el cubo, se colocó a un par de metros y me miraba de refilón de vez en cuando. Se sentía observado. Yo no le presté demasiada importancia. Cuando aparece la persona a la que estoy esperando y empezamos a irnos del lugar, empiezo a oir el ruido del bastón rebuscando en la basura.
Este hecho me ha dado mucho que pensar. ¿De verdad creemos que nuestra sociedad capitalista es la adecuada? O quizás el hombre haya tenido mala suerte en su vida y le ha tocado rebuscar en la basura. No es la primera vez que veo a alguien rebuscando en la basura. Parece que no queremos darnos cuenta de que de verdad sucede. De que la pobreza no está en áfrica, está en nuestra ciudad, a la vuelta de la esquina. Tanto nos esmeramos en intentar ayudar al mundo cuando nuestra ciudad lo necesita más que ninguna. Se respira poca solidaridad.
Escuchando Nihilist - Like You.